EQUO demanda un plan de cierre de las centrales nucleares en España

fukushima_0  A juicio de EQUO, el desastre de Fukushima en Japón vino a desmontar el mito que ensalzaba la energía nuclear como una fuente eficiente y segura y que aseguraban que era imposible un nuevo Chernobil. Dos años después, son más de 300.000 los desplazados que han tenido que dejar su casa y su familia. Por otra parte, pasarán varias décadas hasta que la zona vuelva a ser segura y se recupere de los daños económicos y medioambientales, a día de hoy incalculables.

Por ello EQUO ha denunciado la intención del gobierno de Rajoy de prolongar la vida de las centrales nucleares en España, algo que ha quedado claro en el caso de Garoña, y ha criticado la falta de estrategia sobre el modelo energético a largo plazo por parte de nuestros gobernantes, los cuales supeditan los intereses de las generaciones futuras al de los lobbies energéticos.

En este sentido, el coportavoz EQUO, Juan López de Uralde, ha expresado la necesidad de establecer un plan de cierre de las nucleares que garantice un futuro más seguro y limpio. Para Uralde “no es un problema de dinero o tiempo sino de voluntad política. El Gobierno está prolongando la vida de las centrales nucleares a sabiendas de que se exceden los plazos previstos en un principio, poniendo en riesgo la seguridad de muchos ciudadanos”.

EQUO propone un giro en las políticas actuales para conseguir que en 2030 el 100% de la producción energética sea renovable, tal y como recoge el informe “Cambio Global España 2020/2050. Energía, economía y sociedad”. Uralde ha lamentado que “en España, siendo la tierra del sol y del viento, se dediquen miles de millones de euros a energías sucias como el petróleo y la nuclear mientras se recortan en renovables. Nuestro modelo energético no sólo es sucio y peligroso, sino caro”.

La formación política ha recordado que la energía nuclear hipoteca el futuro de muchas generaciones dado que aún no se ha descubierto la manera de deshacerse de los residuos radiactivos, cuya vida pueden ser miles de años. Hasta el momento sólo es posible el almacenaje subterráneo, algo que alienta el conflicto y el temor en las poblaciones cercanas.

Para EQUO hay motivos más que suficientes para iniciar la transición hacia un modelo sostenible al servicio de las personas y no al servicio del capital y la especulación de los lobbies y que nos evite casos similares a los de Chernóbil o Fukushima.

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