EQUO pide el cierre definitivo del almacén Castor

Tras la confirmación por parte del Ministro de Industria, José Manuel Soria, de la relación “causa-efecto” entre los reiterados temblores de tierra en la costa de Tarragona y Castellón y el almacenamiento de gas Castor, EQUO ha reclamado que se cancele definitivamente esta infraestructura.

“Permitir que Castor continúe adelante sería jugar a la ruleta rusa, ya que nadie puede predecir con exactitud cuál va a ser la evolución de los temblores, ni qué consecuencias tendría una continuación de la actividad” ha declarado Juan López de Uralde, coportavoz federal de EQUO, quien ha recordado que por el momento ha habido más de 300 temblores en la zona, dos de ellos con intensidad superior a 4 en la escala de Richter. Los temblores comenzaron poco después de que se comenzara a inyectar gas en el antiguo pozo petrolífero, probablemente por el aumento de la presión en el subsuelo que ha provocado el movimiento de alguna falla que se encontraba inactiva.

Para EQUO esta situación demuestra lo poco que se conoce sobre el efecto de la variación de presión en subsuelo y ha recordado que en el fracking también se altera la presión en subsuelo de forma mucho más agresiva, por lo que con esta práctica, apoyada y fomentado por el gobierno, la actividad sísmica también pueda aumentar de forma importante en las zonas donde se desarrolle (algo que ha ocurrido en Estados Unidos).

Por otro lado, EQUO ha reclamado una investigación que aclare si se realizaron o no estudios y qué tipo de estudios, sobre riesgos sismológicos en el proceso de Evaluación de Impacto Ambiental del proyecto Castor; pues es obvio que han fallado de forma estrepitosa.

EQUO ha reiterado su apuesta por las energías renovables, limpias y seguras, y ha reclamado al gobierno que rectifique su actual política energética.

En este sentido, EQUO ha tachado de “irresponsables” las declaraciones efectuadas hoy por el presidente del gobierno Mariano Rajoy desde Japón, donde ha asegurado que “los temores sobre Fukushima son infundados”; unas palabras que demuestran una gran ignorancia y falta de rigor sobre las consecuencias que de este gravísimo accidente.

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